El tratamiento de Biorresonancia se basa en la ley de que todas las desviaciones orgánicas son causadas por vibraciones electromagnéticas. Cada órgano tiene su propia vibración específica. Se puede medir la carga en los meridianos (canales de energía) debido a la acumulación de toxinas (sustancias nocivas) y se puede rastrear la causa de las quejas. Luego, el órgano se trata con una vibración “opuesta” restauradora.